El acné es un padecimiento que afecta directamente las glándulas sebáceas que van conectadas a los poros, ubicados en la superficie de la piel por medio de los folículos en donde el sebo que es naturalmente producido por nuestras glándulas se expulsa, arrastrando también células muertas hasta la superficie de la piel. Es también por medio de este folículo que los vellos que nacen logran la superficie.

Cuando hay impurezas como, mugre, polvo, partículas mínimas, estas pueden obstruir cualquier folículo evitando así la expulsión normal y continua del sebo y de las mismas células muertas ocasionando acumulación y produciendo las conocidas espinillas o granos, que en su mayoría se producen en el rostro, espalda, hombros y pecho.

 

Posibles factores causantes del acné:

  • Puede ser hereditario
  • El uso de maquillaje graso
  • El desequilibrio hormonal
  • El consumo de ciertos medicamentos
  • Estrés

El acné puede presentarse en cualquier ser humano, este no depende de la edad, pero de alguna manera es más común en el periodo adolescente, cuando el aumento hormonal está presente.

Un rango de edad estimado en el que puede presentarse es entre los 11 y los 30 años, pero en casos donde el acné ya se presenta de manera persistente, puede manifestarse hasta una edad adulta alrededor de los 40 o 50.

Se pensaría que el mal aseo personal es uno de los causantes del acné, pero resulta ser todo lo contrario y presentarse cuando la limpieza o el lavado de la piel se hacen de manera excesiva y con productos erróneos.

 

El tipo de piel en el que comúnmente se manifiesta el acné es la piel grasa, esta presenta unas características descritas a continuación:

  • Es una piel que presenta poros muy abiertos, grandes, que se notan a simple vista
  • La piel luce gruesa y pálida
  • Sus vasos sanguíneos no son notorios
  • Brillantes excesiva

 

¿Cómo se manifiesta el acné?

Hay diferentes tipos de granos, entre los más comunes encontramos:

  • Comedones abiertos y cerrados: conocidos como puntos negros, puntos blancos.
  • Pápulas: son pequeños abultamientos que se notan rojos y producen dolor al tocarlos.
  • Pústulas: son granos que tienen pus y una base roja.
  • Nódulos: Son granos grandes que se encuentran debajo de la piel, al tocarlos son muy dolorosos y se notan bastante solidos.

 

¿Qué productos debo utilizar?

Agua Micelar Laroche-Posay

Agua Micelar

Se deben usar productos según el tipo de piel. Hoy en día la oferta para el cuidado de la piel es muy amplia, gracias a los estudios cada vez se logra un mayor avance en las necesidades de cada tipo de piel.

Digamos que hay dos extremos, en uno de ellos encontramos los tratamientos para piel los acuosos y los cremosos; pero en medio de estos dos la gama es amplia. Logremos ubicar según las características de tu piel que tipo de herramienta es la más adecuado para que logres su máximo provecho.

  • Crema hidratante: Ayuda principalmente a aliviar la resequedad de la piel, a recuperar la perdida de agua y elasticidad.
  • Crema Nutritiva: Ayuda a la regeneración del tejido de la piel, aportando minerales, vitaminas proteínas y muchos otros beneficios.
  •  Emulsiones: Su constitución es ligera, se compone por dos líquidos insolubles el uno con el otro. Es decir,
    • Emulsión de aceite en agua, unas gotas de aceite contenidas en agua. Ideal para pieles normales a grasas.
    • Emulsión de agua en aceite, unas gotas de agua contenidas en una base oleosa, formulada con mayor precisión para pieles secas.
  • Serum o Sueros: Se puede decir de ellos que su composición es “CONCENTRADA”. Ideal para tratamientos intensos, de resultados más rápidos. Son de composición ligera y de gran absorción.
  • Lociones: Son de acciones calmantes e hidratantes, tienen siempre entre sus componentes plantas naturales como el aloe vera, son de base ligera. Es de mayor uso para el cuerpo, no para el rostro.
  • Gel: Refrescantes y de composición muy ligera, de absorción casi inmediata.

Es importante que sin importar el tipo de producto que decidamos usar para el cuidado de nuestra piel o como en este caso especifico para tratar el Acné, siempre busquemos que no sean “oclusivos”, es decir, que permitan la respiración natural de la piel.

 

¿Qué debo evitar para evitar la producción de acné?

  • El consumo excesivo de azucares y harinas refinadas
  • El consumo excesivo de leche de vaca
  • El cigarrillo
  • No dormir la cantidad de horas adecuadas
  • Maquillaje que impide que la piel respire

 

Cuando encuentras signos de acné, lo más recomendable es acudir al especialista e iniciar un tratamiento temprano, así evitaras futuras cicatrices y el maltrato de tu piel. Incluso teniendo el asesoramiento indicado podrás neutralizar el estrés emocional que produce este tipo de dolencia, ayudando a que el proceso de equilibrio hormonal sea más efectivo y rápido.

De la mano de nuestros profesionales podrás encontrar el tratamiento adecuado para tú tipo de piel, así lograr prolongar su salud y que esta luzca lozana, totalmente saludable.

Recuerda que no importa el tipo de acné que padezcas, todos tienen tratamiento y en DermaPunto garantizamos el bienestar de tu piel. Visita nuestros locales o ¡Contáctanos!

Comments are closed.